La declaración del País Vasco - AAL Summit 2012

Creado el 2012-06-29 14:17:33 por Adriana Martínez Sans

Hacia un modelo de desarrollo de productos y servicios que mejoren la sostenibilidad del Sistema Sanitario y Social, que permita mejores cuidados, focalizados en la atención a las personas, y que genere una industria Europea competitiva basada en la innovación y la internacionalización.

Principales motores de cambio:

  1. Los sistemas sanitarios y sociales en Europa han asegurado la sanidad y servicios sociales de sus ciudadanos, y un acceso universal y equitativo, a través de financiación pública.
  2. Los sistemas sanitarios y sociales tienen que hacer frente al desafío de cuidar a una población cada vez mayor , con una mayor prevalencia de enfermedades crónicas, dependencia y discapacidad
  3. Existe la necesidad de desarrollar un nuevo modelo de provisión de servicios sanitarios y sociales que de respuesta integral y sinérgica a los desafíos de la cronicidad el envejecimiento, de forma sostenible, y garantizando un acceso universal y equitativo a sus ciudadanos
  4. Este nuevo modelo de provisión será posible a través de la incorporación de innovación tecnológica y organizativa basada en la exigencia de stándares de evidencia, transparencia y evaluación de resultados.
  5. Los nuevos productos y servicios incorporados deberán ser desarrollados, fabricados y comercializados asegurando su coste efectividad.
  6. Mejorar la cooperación entre agentes
    públicos y privados, entre diferentes instancias públicas, y entre regiones diversas, permitirá la co‐creación de productos y servicios diseñados para una mejor coste efectividad y una reducción del tiempo de adopción.

PRINCIPALES DESAFÍOS PARA LOS ACTORES DEL CAMBIO

El desafío para las PERSONAS USUARIAS es ser co responsables de su salud y bienestar, compartir las decisiones con los profesionales y ser capaces de debatir cuáles de sus necesidades presentes y futuras deberán ser cubiertas de forma pública o privada, tanto en el suministro, como en su financiación.

El desafío para la ACADEMIA Y CENTROS TECNOLÓGICOS es identificar las líneas de investigación que permitirán una diseminación más rápida del potencial positivo de la tecnología hacia el conjunto de la población.

El desafío para la INDUSTRIA es diseñar las estrategias, los nuevos roles y modelos de negocio necesarios para mejorar la propuesta de valor y reducir costes, creando economías de escala para hacer frente las necesidades de un mercado sanitario y social, cada vez más exigente y sofisticado.

El desafío para la LOS SISTEMAS SANITARIO Y SOCIAL es estar atentos y –tener la mente abierta‐ al potencial de implementación de innovaciones potenciales que puedan contribuir a su sostenibilidad.

El desafío común para todos los agentes anteriores es crear un ecosistema armonioso que puede promover una situación ganar‐ganar para todos actores

DECÁLOGO DE PRINCIPIOS PARA EL TRABAJO CONJUNTO EN FUTURAS INICIATIVAS

De acuerdo a todo lo anterior, nosotros, los firmantes de esta declaración, estamos de acuerdo en generar iniciativas que nos permitan trabajar conjuntamente de acuerdo con los siguientes principios:

  1. Mantener unos sistemas de salud y servicios sociales de alto nivel, sostenibles, universales y asequibles, a través de intervenciones interdisciplinares que respondan a las necesidades y prioridades de la persona así como a la eficiencia del sistema.
  2. Promover el papel activo de los ciudadanos, apoyar su responsabilidad en la gestión de su enfermedad y en su autonomía, e involucrar a los ciudadanos en las decisiones de salud y servicios sociales.
  3. Conseguir una continuidad de cuidados a base de innovación (tecnológica, de mercado y organizativa) promoviendo programas de cuidado multidisciplinares, –coordinados e integrados entre servicios niveles asistenciales y sectores, incluyendo el hogar como centro de cuidados.
  4. Apoyar clusters transfronterizos de innovación sanitaria y centros de conocimiento que aporten al sistema de salud regional, a las empresas y universidades una vía para conseguir optimizar conjuntamente la salud de la población y del gasto sanitario.
  5. Trabajar en la generación transfronteriza y transparente de evidencias sobre las innovaciones en servicios sanitarios y sociales, con el fin de acelerar el proceso de implementación y extensión de estas innovaciones, y aumentar la competitividad de las empresas que atienden el mercado sanitario y social.
  6. Los nuevos productos y servicios podrán ser generados a nivel local pero queremos que puedan ser diseñados e implementados para un mercado global de forma que se consigan economías de escala suficientes.
  7. Estamos comprometidos en la desinversión, de un modo gradual, ordenado y planificado, en aquellos productos y tecnologías que presentan resultados pobres para la salud de la población o para la eficiencia de los sistemas sanitarios y sociales.
  8. La cooperación entre diferentes autoridades regionales es esencial para conseguir un mercado más amplio desde el inicio de los proyectos, pero cada uno debe asegurar su retorno de la inversión y el mejor reparto de sus recursos
  9. La cooperación entre proveedores y compradores es esencial para el co‐desarrollo de los productos y servicios que cubrirán las necesidades actuales y futuras de las personas, así como para probar su evidencia en más de un lugar, de forma que se consiga un mayor despliegue en los sistemas sanitarios y sociales.
  10. Estamos comprometidos en identificar las necesidades de tecnologías sanitarias, así como las empresas, los emprendedores y socios que puedan diseñarlas, desarrollarlas y transformarlas en productos y servicios, como parte de un enfoque de éxito en la innovación.

ANTECEDENTES

Las experiencias llevadas a cabo en la década anterior en diferentes proyectos relacionados con el asesoramiento en necesidades de salud (HNA), valoración de impacto en salud (HIA), valoración en tecnologías de salud (HTA) y sistemas de conocimiento y alarma tempranos (EAAs), así como en el uso de HTA y los datos de EAA en los sistemas de salud en Europa, han demostrado que todavía existen áreas en las que la calidad de los servicios sanitarios puede ser mejorada en relación con el paciente. Todavía en nuestros días los desafíos principales que afectan a la eficacia y la eficiencia de los sistemas de salud siguen siendo la identificación de innovaciones, la puesta en práctica de su desarrollo, así como una monitorización continua de la tecnología en la vida normal y su exclusión en caso de no ofrezca un valor añadido (por sí mismo o comparado con las alternativas)

Actualmente, las decisiones de autorización y el reembolso de tecnologías relacionadas con las prestaciones y actividades del sistema sanitario, así como el apoyo financiero y organizativo para investigación y desarrollo en el área de la atención sanitaria, están sujetas a diferentes tipos de regulaciones y estándares. Estos diferentes regímenes co‐existen no se intercambia información de forma productiva y eficiente. Redes tales como EUnetHTA, EuroScan y INAHTA han realizado grandes esfuerzos para armonizar la experiencia y conocimientos de la comunidad de HTA con las necesidades del sistema de salud y los productores de la innovación.

Por otra parte bajo el programa de Liverpool, se ha realizado un gran esfuerzo para establecer un acuerdo con el objetivo de que los sistemas regionales de salud y los mercados de innovación sanitaria puedan trabajar juntos para el desarrollo regional.

Como se señala en el programa de Liverpool, la vía para optimizar la salud de la población y el gasto en atención sanitaria pasa por clusters de innovación efectivos y sostenibles, así como nodos de conocimiento que consigan poner en relación al sistema sanitario, con el sector empresarial (especialmente SMEs) y universidades. Para hacer esto, deben: ayudar a crear empresas locales dinámicas que sean competitivas en los mercados globales; aumentar el empleo local ampliando la base de capacidades; mejorar el entorno de trabajo y la salud de la población en general; y reforzar la cohesión social. Éstas son las clases de valor añadido que debemos esperar de organizaciones públicas que gastan dinero público. En otras palabras, hay una necesidad de proveer un sistema de salud que sea tanto evaluable como sostenible, de acuerdo con la mejor asignación de recursos posible y el rendimiento de la inversión (ROI).

Además, el Consejo Europeo, en febrero de 2011, apoyó la propuesta de la Comisión Europea para la creación de una unión en Innovación6; que se concretó en el lanzamiento de un piloto de Partenariado Europeo en Innovación en el área de Envejecimiento Activo y Saludable 7 así como la nueva Iniciativa de Programa Conjunto de Estados Europeos dirigida a responder a la “megatendencia global” que llamada “Más años, Mejor vida”.

En la declaración de Leche, relacionada con la promoción8 de las tecnologías específicas de la AAL, se estableció que las “Nuevas actividades de financiación debían estar dirigidas a cubrir la brecha entre la investigación y la puesta en el mercado de nuevos productos (también por PyMEs), por ejemplo promoviendo la convergencia de resultados en prototipos evaluados y reutilizables….

En este escenario los organismos de HTA públicamente financiados están teniendo un papel cada vez más importante en determinar el acceso para tecnologías sanitarias a medida que los financiadores de servicios confían cada vez más en las evaluaciones de HTA para determinar si pude o no financiar una medicina o tecnología particular.

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